martes, 12 de noviembre de 2013

Conversando con la Abuela Luna ❤

"El saber de la no forma ha comenzado; conocido esto es suficiente" El Libro Tibetano de los Muertos

La plenitud me rodea en Cuerpo y Espíritu. En el cielo veo una bella Luna, rodeada de luces rosas. Noto su anhelo de completarse, pero todavía falta para ello. Quisiera decirle, que en unos cuantos días ya estará llena... que lo que hoy parece ajeno y distante, es lo que dentro de poco la hará llenarse... 

Al instante la Luna, luminosa en su presencia me habla y me cuenta:

- Mi comportamiento es tu reflejo, las palabras que dices dedicarme no son más que para ti misma. Yo sólo soy tu espejo -Dice entre risas- Te aseguro que ya sé que voy a terminar redonda y radiante. Pero también sé, que más tarde me tornaré incompleta e instrospectiva. Es la sombra de la experiencia la que me llena cada noche, y la que a su vez, hace que me desvanezca. Cuando completo un ciclo, es porque ya comprendí aquel espacio inexplorado por mi propia Luz... Entonces me ves bellísima... Luego me desaparezco, porque siempre me aguardan nuevas búsquedas. Es por esto, que siglo tras siglo, he sido el reflejo de los seres. ¿Pero quién ha sido capaz de apreciar y aceptar la belleza que implica tener que transitar mil capas de oscuridad para poder irradiar luz desde mi propio centro?
Todos prefieren ver la apariencia, asomarse a mi encuentro, sólo cuando les resulta superficialmente fascinante. Por eso, mi querida mujer, recipiente de la Diosa... ¿Puedes ver que tus palabras son un mensaje para tu corazón? Observa bien, que la etapa más luminosa de todas, sólo me dura unos pocos días ¡Aprende de ello! Acéptate luz y sombra, eterna en tu esencia de naturaleza.
A veces se nace, otras se muere ¡Pero siempre se Es!

Receptividad, paciencia, aceptación y fluidez -me dije al escuchar su sabiduría eterna- 
Ella se sonrió, volviendo a su letargo oscuro... pero dejando en mí la enseñanza más grande: La lección acerca de las lecciones.

Ahora ya no temo sumergirme ciegamente en la noche. Aquí y ahora, cada vez que vea a la Luna, la apreciaré en todas sus etapas, y seré capaz de ver en mí sus reflejos.
Con mis manos le haré un gesto: NAMASKAR ABUELITA......

Le entregué mis conflictos al cielo, para que lluevan en forma de respuestas





Luz rosa






2 comentarios:

  1. Que hermosa enseñanza espiritual de la Luna. Me fascina la belleza y la lucidez con que conectas con el espíritu. Un abrazo muy grande Sasha. Ahoo.

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    1. Es la primera vez que me deja responder un comentario! jajaja . Gracias por tu apreciación Eduardo. Otro abrazo para vos. Ahooo!

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